Tabaco y Asma: una combinación peligrosa
El tabaco y el asma no hacen buena combinación. Las causas más comunes de padecer asma se relacionan con factores hereditarios, alergias, excesiva higiene, y condiciones ambientales como la contaminación. El tabaco también es un factor de riesgo que se puede eliminar.
Cuando respiramos, el aire entra y sale de los pulmones a través de los bronquios y los bronquiolos. El aspecto del interior de una vía respiratoria sana es como un tubo limpio. El aire puede entrar y salir sin dificultad dado que las vías aéreas están bien abiertas y permiten el paso del aire fácilmente.
Fotografía (c) Sergis Blog
Las personas que sufren el asma tienen problemas con las vías aéreas de los pulmones. En vez de estar bien abiertas y despejadas, estas vías presentan una leve inflamación. Por eso, las vías aéreas de una persona asmática son delicadas. Esto significa que cualquier motivo es suficiente para desencadenar un ataque de asma.
El asma es una enfermedad respiratoria crónica
Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) unos 300 millones de personas padecen asma en todo el mundo. Según las previsiones, las incidencias del esta enfermedad aumentarán notablemente. Paradójicamente el incremento de número de personas asmáticas se observa en los países ricos. Según los especialistas, es en ellos donde la contaminación y una excesiva higiene personal debilitan en mayor medida el sistema inmune de las personas. Es por esto que son tan comunes las enfermedades auto inmunes, como las alergias y el asma. Afortunadamente existen medicamentos potentes para controlar el asma.
Los afectados ya no corren riesgo de muerte como hace 30 años. Hoy en día todos los asmáticos son capaces de llevar una vida prácticamente normal.
¿Qué desencadena un ataque de asma?
Los factores como el humo del tabaco, las alergias, el resfriado pueden provocar un ataque. Esto irrita e inflama aún más las vías aéreas, que se hinchan y producen gran cantidad de mucosidad. Además, los músculos que rodean las vías aéreas se contraen y las comprimen. El asmático suele respirar con dificultad. Si no se le trata con medicamentos, el ataque del asma puede durar varias horas o incluso días. Una manera de prevenir o aliviar el asma es evitar el humo del tabaco. Si se trata de un no fumador (como en caso de niños asmáticos), los adultos fumadores deben tener en cuenta que el humo de segunda mano es extremadamente peligroso. Si un fumador es asmático debería dejar de fumar lo antes posible.
Para saber más:
El alquitrán y sus efectos en nuestro cuerpo
¿Cuáles son los efectos del tabaco en el cuerpo?
El tabaco y sus efectos en Mujeres Fumadoras
¿Qué es la EPOC? ¿Qué tratamiento tiene?
Vuelve a la página de inicio desde este artículo sobre tabaco y asma

|